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  • Nuestro día a día en Alza: José Antonio García Aguirre

    José Antonio García Aguirre: Estratega de instalaciones de ALZA

    Desde las sombras de los gigantes de ingeniería hasta la luz de las obras que definen horizontes, José Antonio García Aguirre, nuestro Jefe de Compras-Instalaciones, traza su historia con la precisión de un ingeniero y la pasión de un visionario.

    Su carrera comenzó en las prestigiosas filas de IDOM INTERNACIONAL, desplegando su talento por cinco años, luego continuó su ascenso en CONSTRUCCIONES CMS, y tras una aventura profesional en Perú, retornó a sus raíces en 2022 para enriquecer a ALZA con su pericia.

    Cada día para José Antonio es una partida de ajedrez con el destino: prever, neutralizar y superar problemas antes de que se manifiesten, garantizando así la excelencia en el servicio a nuestros clientes. Su misión diaria es doble: controlar y respaldar, asegurando la óptima gestión de costos en las obras y la coordinación efectiva de los técnicos de compras a lo largo de las delegaciones de ALZA.

    Los retos son tantos como las piezas en juego: estar siempre un paso adelante, innovar con nuevos proveedores, y mantenerse actualizado en el ritmo frenético de los productos y normativas del sector. Es un baile constante entre el presente y el futuro, donde cada paso está calculado para llevar a ALZA hacia el éxito sostenido.

    José Antonio ha visto crecer sus habilidades de negociación y gestión de equipos, fortaleciendo los lazos humanos y profesionales que son el alma de la empresa. Su gusto por el trabajo radica en esa interacción humana, en el encuentro de mentes y corazones que construyen los cimientos de todo proyecto grandioso.

    El ambiente en ALZA, describe, es un terreno fértil para el trabajo en equipo, una realidad que pudo integrar con fluidez gracias a su capacidad de adaptación y su profundo conocimiento de los procesos de calidad y medioambientales.

    Habilidoso en la adaptación a nuevas normativas y experto en la gestión de personal diverso, José Antonio es un camaleón en el mundo corporativo, un líder que transforma desafíos en oportunidades y equipos en familias.

    Como una anécdota que refleja su compromiso no solo con el trabajo sino con el espíritu de equipo, José Antonio rememora su sorprendente progreso en los torneos de pádel de la empresa. Este no es solo un logro personal, sino una metáfora de la filosofía de ALZA: mejorar continuamente, apoyarse mutuamente y, sobre todo, celebrar cada victoria como un triunfo del colectivo.

    La historia de José Antonio García Aguirre con ALZA es una inspiración que va más allá de las compras y las instalaciones. Es el relato de un hombre cuya visión estratégica y habilidades interpersonales han servido para tejer una red de colaboración y eficiencia que se extiende por toda la organización, haciendo de ALZA no solo un lugar de trabajo, sino un hogar para la innovación.

  • Nuestro día a día en Alza: Cristina Domínguez Laguna

    Cristina Domínguez Laguna: La Arquitecta de los Acuerdos

    En el corazón palpitante de ALZA, donde cada negociación cuenta y cada contrato es un pilar en la construcción de proyectos monumentales, reside una figura que ha rediseñado el arte de las compras con la precisión de un arquitecto y la visión de un estratega.

    Cristina Domínguez Laguna, nuestra Jefa de Compras, comenzó su viaje académico con la Arquitectura Técnica en la Universidad de Guadalajara. No obstante, un giro en su carrera la llevó a dejar los cascos y planos para orquestar el sinfín de acuerdos que forman la infraestructura de nuestras aspiraciones corporativas.

    La jornada de Cristina es un collage de diferencias diarias, unidas por la constante de buscar siempre el mejor acuerdo. Reuniones con proveedores y el baile de cifras y contratos conforman la coreografía de su día, siempre con la meta de optimizar recursos sin perder de vista la gran imagen y el progreso de ALZA.

    Los desafíos que enfrenta son tan elevados como los edificios que ayudamos a erigir: encontrar y fidelizar a los colaboradores más destacados, no solo por precio, sino por calidad y fiabilidad.

    Cristina se ha convertido en una maestra en el terreno, no solo elevando su propio listón sino también compartiendo su conocimiento con nuevas generaciones dentro de la empresa, reforzando así la cadena de excelencia que define a ALZA.

    Ella nos cuenta que su trabajo, intrínsecamente dinámico, le fascina por esa misma naturaleza: ningún día es igual al otro, y cada uno es una oportunidad de alcanzar nuevas cimas de éxito y rentabilidad.

    La atmósfera en ALZA, según Cristina, es idónea para el crecimiento y la colaboración. Su adaptación fue más una evolución, creciendo y aprendiendo junto con la empresa, implementando métodos que no solo han optimizado los procesos, sino que han fomentado un ambiente de comunidad y aprendizaje continuo.

    Es esa misma comunidad la que Cristina y su director impulsaron más allá de los negocios, estableciendo el primer torneo de Pádel de la empresa, un evento que no solo sirvió para unir a los compañeros sino para establecer una tradición anual que refleja el espíritu de equipo de ALZA.

    La historia de Cristina Domínguez Laguna en ALZA es un testimonio de cómo el talento humano, la visión estratégica y la pasión por el trabajo bien hecho son los verdaderos pilares de nuestra empresa.

    Ella no solo ha construido una carrera; ha ayudado a erigir una cultura corporativa donde cada acuerdo es un paso más hacia la cima de la excelencia empresarial.

  • Nuestro día a día en Alza: Rocío Canales Clavero

    Rocío Canales Clavero: adaptación, colaboración y enriquecimiento personal y profesional.

    La historia de Rocío en el mundo de la construcción es la de una transición fluida de la teoría a la práctica, una narrativa que abarca desde la supervisión directa en obra como jefa de producción hasta la participación en reformas de alto standing.

    Su experiencia abarca un espectro completo del sector, pasando por edificaciones de oficinas, rehabilitaciones y ampliaciones de centros educativos.

    En Alza, Rocío ha tejido una red de experiencias que realza su habilidad para colaborar efectivamente con proveedores, industrias y clientes, reflejando la adaptabilidad y compromiso que la empresa valora profundamente.

    Cotidianidad en Alza: el pulso diario de la innovación

    Rocío describe su día a día en Alza como una sinfonía de actividades donde se toca desde la apertura de encargos hasta la culminación en la oferta definitiva de adjudicación de proyectos.

    Pero no es solo una cuestión de números y planos; es también la melodía de las relaciones humanas que se entretejen en cada descanso y comida. Estas interacciones, lejos de ser distracciones, son el cemento que une al equipo, permitiéndoles enfrentar desafíos y enriquecer su crecimiento conjunto.

    Los eventos como campeonatos de pádel y futbolines en la terraza, lejos de ser meras diversiones, son reflejo de la cultura de equipo de Alza y de la personalidad integradora de Rocío.

    Entre la precisión y la estrategia

    La misión que asume Rocío en el Departamento de Estudios es crítica: calcular el coste óptimo para la ejecución de los proyectos. Es una balanza delicada entre ser competitivos en el mercado y garantizar la rentabilidad. Esta tarea no solo demanda precisión matemática, sino también un toque de previsión y astucia que Rocío ha perfeccionado.

    En esta arena, la valía de su departamento es fundamental para mantener la maquinaria de Alza en constante movimiento, una responsabilidad que Rocío abraza con orgullo y diligencia.

    Adaptación y enriquecimiento mutuo

    La evolución de Rocío dentro de Alza refleja una progresión natural y un enriquecimiento de habilidades. Su transición del Departamento Técnico al Departamento de Estudios es una prueba de su capacidad para adaptarse y expandir su influencia. Con una comprensión íntima de la interconexión entre los distintos brazos de Alza, Rocío ha mejorado no solo su capacidad técnica sino también su visión estratégica, lo que le permite aportar un valor incalculable a la empresa.

    Su entusiasmo por el aprendizaje continuo y la aplicación de conocimientos en un espectro diverso de situaciones es evidente. Esta disposición para abordar y dominar nuevos materiales y diseños es un reflejo del dinamismo y la cultura de innovación que Alza promueve.

    El ambiente laboral: un ecosistema de crecimiento y sinergia

    El crecimiento acelerado de Alza ha llevado a un esfuerzo concentrado en unificar procesos y mejorar la colaboración interdepartamental. Rocío, como miembro de un equipo interno y multidisciplinario, se encuentra en el corazón de este esfuerzo. Su trabajo no solo refleja su habilidad técnica, sino también su capacidad para fomentar relaciones y procesos que potencian la eficacia de la empresa. Este enfoque colaborativo es un espejo de la personalidad de Rocío, que aúna la precisión técnica con la calidez humana, un equilibrio que Alza considera esencial para su éxito.

    Un camino de aprendizaje y alineación con la visión de Alza

    La integración de Rocío en Alza ha sido un camino pavimentado por la formación exhaustiva y la adopción de nuevas herramientas. Su capacidad para adaptarse y reforzar sus conocimientos previos es un testimonio de su resiliencia y apertura al cambio. Los procesos rigurosos y detallados de Alza han reforzado su enfoque metodológico, preparándola para abordar cada proyecto con una perspectiva única y adaptada a las necesidades específicas.

    Rocío se considera una persona de resoluciones rápidas, extremadamente organizada y atenta al detalle. Su paso por Alza ha reforzado estas habilidades, haciéndola una pieza clave en la maquinaria de estudio y valoración de proyectos. Su dinamismo no es solo una característica personal, sino también un activo valioso que contribuye al flujo constante de ideas y soluciones dentro de la empresa.

    Las cenas de empresa y otros eventos sociales son el escenario perfecto para que Rocío y sus compañeros dejen a un lado las presiones diarias y fortalezcan sus lazos comunitarios. Es en estos momentos donde la personalidad de Rocío brilla, facilitando la camaradería y reforzando el sentimiento de unidad.

    Estas anécdotas y experiencias compartidas no solo enriquecen la vida de los empleados, sino que también refuerzan la cultura de equipo de Alza.

    En la serie «Nuestro Día a Día en Alza», la historia de Rocío Canales Clavero resalta cómo la integridad, la colaboración y la adaptabilidad.

  • Nuestro día a día en Alza: Laura De Prado González

    Estructurando éxitos en Alza – Visionaria de la arquitectura técnica y maestra en la preconstrucción

    Laura De Prado González se presenta como un pilar en la arquitectura técnica con una trayectoria impecable que se ha forjado en las obras de Rayet, Ferrovial y Avintia.

    Durante 16 años se dedicó a la ejecución de obras de variadas tipologías, adquiriendo un conocimiento exhaustivo y práctico. Con Alza, dio un giro estratégico a su carrera, asumiendo el papel de técnico de análisis y desarrollo de proyectos en el departamento de estructuras, demostrando que el cambio es a menudo el mejor constructor de oportunidades.

    Un laberinto de desafíos técnicos

    En Alza, cada jornada laboral de Laura está impregnada de análisis y precisión. Se sumerge en estudios previos de proyectos, englobando estructura, arquitectura e instalaciones, y maneja cada documento con la delicadeza de un artesano.

    Su enfoque no se limita a la viabilidad de las soluciones estructurales; también se extiende a la detección de discrepancias y la proposición de alternativas que puedan optimizar tanto la ejecución como el coste económico de las obras.

    Laura representa el análisis previo como una forma de arte donde cada detalle cuenta y cada elemento tiene un potencial de mejora. Lo que la convierte en la detective de la Viabilidad y la Eficiencia dentro del área de estructuras del departamento técnico de Alza.

    Piloto de la precisión en un mar de variables

    El rol de Laura está definido por la meticulosidad: analizar planos y detalles, interpretar informes, comparar mediciones, y sobre todo, mantenerse siempre un paso adelante de cualquier incidencia.

    Su día a día se asemeja a una partida de ajedrez, donde cada movimiento es calculado y cada estrategia es decisiva para el éxito final del proyecto. Ella está en una búsqueda constante de perfección, asegurando que cada proyecto comience con el pie derecho y se anticipe a los problemas antes de que estos surjan en el sitio de construcción.

    De la obra a la oficina: un cambio de perspectiva

    Aunque Laura se unió a Alza hace relativamente poco tiempo, su crecimiento ha sido exponencial. La transición de la ejecución directa en obra a una fase más temprana de análisis y desarrollo le ha permitido ver la construcción desde una nueva lente, añadiendo una dimensión estratégica a su ya impresionante repertorio de habilidades.

    La pasión de Laura por su trabajo brilla más cuando habla de estudiar distintos proyectos y de la oportunidad de proponer mejoras sustanciales. Hay una satisfacción palpable al saber que su labor contribuye a una mayor eficiencia económica y operativa, y que su trabajo prepara el terreno para una ejecución de obra libre de contratiempos.

    Ambiente laboral: un ecosistema de apoyo y confianza

    El ambiente laboral en Alza es descrito por Laura como excepcional. Desde su incorporación, ha experimentado una cultura de confianza y apoyo incondicional que ha facilitado su transición y adaptación a los métodos de trabajo de la empresa.

    La capacidad de mantenerse organizada ante un aluvión de detalles y plazos es una habilidad que Laura ha perfeccionado a lo largo de su carrera, y más intensamente en su paso por Alza.

    Su participación en Alza no se limita a las responsabilidades de su cargo; se extiende a su habilidad para construir conexiones fuertes con sus compañeros y fomentar un ambiente de trabajo colaborativo.

    La serie «Nuestro Día a Día en Alza» no solo busca destacar las habilidades y logros individuales de los empleados, sino también la forma en que sus personalidades y enfoques únicos contribuyen a la cultura y el éxito de la empresa.

    Laura, con su combinación de experiencia en obra y perspicacia para la organización, encarna los valores de Alza de innovación, eficiencia y trabajo en equipo, demostrando que cada miembro del equipo no solo aporta su experiencia, sino que también es vital para el espíritu colaborativo que impulsa a la empresa hacia adelante.

  • Nuestro día a día en Alza: Gustavo Alejandro Contreras Urdaneta

    Precisión y colaboración – Los pilares de un técnico en análisis y desarrollo de proyectos.

    Cuando pensamos en los pilares de una estructura, raramente consideramos las mentes meticulosas que aseguran su solidez desde la concepción hasta la ejecución.

    Gustavo Alejandro Contreras Urdaneta, con su perfil de Arquitecto Técnico y su rol crucial en el departamento técnico de Alza, es uno de esos pilares invisibles, cuya precisión y colaboración son fundamentales para el desarrollo y éxito de cada proyecto.

    En esta edición de «Nuestro Día a Día en Alza», damos un vistazo al mundo de Gustavo y cómo su trabajo moldea el éxito de los proyectos que emprende la empresa.

    Con una trayectoria que comenzó en las aulas de la Universidad de Alcalá de Henares, Gustavo encontró su primera oportunidad laboral en Alza, donde realizó sus prácticas curriculares y extracurriculares.

    Precisión y adaptabilidad

    Esta experiencia inicial no solo le permitió sumergirse en el campo laboral, sino que también estableció las bases de lo que sería una carrera prometedora al formar parte de la plantilla de Alza tras finalizar sus prácticas.

    La rutina diaria de Gustavo es un crisol de tareas técnicas que exigen una combinación de precisión y adaptabilidad.

    Revisar planos, especificar proyectos, resolver incidencias, y desarrollar mediciones son solo algunas de las tareas que llenan su agenda, requiriendo no solo conocimientos técnicos, sino también una capacidad para trabajar mano a mano con otros departamentos, creando sinergias que llevan a los proyectos de Alza a buen puerto.

    Los desafíos en el departamento técnico son tantos como variados, desde asegurar la precisión en las mediciones, que son el corazón de cualquier proyecto, hasta mantener una comunicación fluida con otros equipos, lo que es vital para la coordinación efectiva.

    Gustavo recalca la importancia de la rapidez en la adaptación a cambios y la gestión del tiempo, especialmente bajo la presión de grandes proyectos con plazos ajustados.

    Desde su incorporación a Alza, Gustavo ha vivido una evolución profesional significativa, marcada por un constante aprendizaje y la oportunidad de participar en proyectos cada vez más desafiantes.

    Compromiso con el crecimiento personal y profesional

    Esta progresión no solo refleja su compromiso con el crecimiento personal y profesional, sino también el apoyo y la formación continua que caracteriza la cultura de Alza.

    Para Gustavo, lo más gratificante de su trabajo es la oportunidad de dejar su huella en los proyectos, enfrentarse a retos únicos y colaborar con un equipo de profesionales excepcionales.

    En Alza, valora la diversidad de fortalezas y la combinación de experiencias que cada miembro aporta, creando un conjunto robusto y versátil capaz de abordar cualquier desafío desde múltiples ángulos.

    El ambiente laboral en Alza es descrito por Gustavo como colaborativo y orientado al logro de resultados. Esta dinámica se refleja en la disposición de todos para asistir y compartir conocimientos, un enfoque que trasciende los límites de su departamento y se extiende a toda la organización.

    Su adaptación a los procesos y métodos de trabajo de Alza fue un viaje de aprendizaje, donde el apoyo de los compañeros fue clave para su rápida integración.

    Una historia de compromiso y crecimiento

    A lo largo de su tiempo en la empresa, Gustavo ha fortalecido habilidades fundamentales para su rol, como la gestión del tiempo, la resolución proactiva de problemas y la comunicación efectiva. Estas habilidades, junto con su crecimiento técnico y analítico, son las que Gustavo considera esenciales para enfrentar y superar los desafíos futuros en su carrera.

    La experiencia de Gustavo en Alza es una historia de compromiso, crecimiento y comunidad. Una anécdota que comparte destaca la calidez de su bienvenida y la disposición de sus compañeros para guiarlo a través de su desarrollo.

    Su gratitud hacia la empresa por brindarle una plataforma para aplicar su educación y desarrollarse profesionalmente es palpable, y refleja un profundo aprecio por el entorno en el que ha florecido.

    Gustavo ve a Alza no solo como un lugar de trabajo, sino como un espacio donde el talento joven puede prosperar y donde se proyecta una carrera larga y enriquecedora. Su testimonio es un voto de confianza en la empresa y un recordatorio de que las oportunidades de crecimiento están siempre presentes para aquellos dispuestos a aprender y contribuir.

    La historia de Gustavo Alejandro Contreras Urdaneta en Alza es un ejemplo brillante de cómo la integración de conocimientos técnicos con habilidades de colaboración y adaptabilidad puede conducir a una carrera llena de éxitos y satisfacciones.

    La humanidad detrás de los éxitos

    A través de su narrativa, Alza se perfila como una entidad no solo enfocada en logros tangibles, sino también en el valor intangible de sus empleados, cuyo bienestar y desarrollo son prioritarios.

    En Alza, cada día es una construcción colectiva hacia un futuro donde cada proyecto es tan sólido como el equipo detrás de él.

    En la serie «Nuestro Día a Día en Alza», exploramos la humanidad detrás de los éxitos empresariales, y Gustavo es una pieza clave en esta maquinaria de innovación y excelencia.

    Su historia es un claro reflejo de la misión de Alza de valorar el talento humano y trabajar en equipo para ir más allá de los límites de lo posible.

  • Nuestro día a día en Alza: Paula García Santamaría

    Ingenio y pasión al servicio de la innovación – Un viaje por la trayectoria y el corazón del Departamento Técnico

    Paula García Santamaría es uno de esos talentos raros cuya trayectoria y ética laboral resaltan en el panorama de Alza, ofreciendo una ventana única a la vida y al trabajo dentro de esta dinámica compañía.

    A través de esta entrega de «Nuestro Día a Día en Alza», descubrimos cómo la pasión, el aprendizaje continuo y el espíritu de equipo de Paula han contribuido a forjar un camino lleno de éxitos y desafíos superados.

    Un viaje de aprendizaje y superación

    La historia de Paula con Alza comienza mucho antes de su incorporación formal al equipo. Graduada en Ingeniería Electrónica y Automática Industrial en 2019, su ambición y su deseo de aplicar sus conocimientos en entornos prácticos la llevaron a involucrarse en el mundo laboral incluso antes de completar su educación.

    Su paso por una multinacional fabricante de componentes eléctricos, donde combinó sus prácticas con la finalización de su trabajo de grado, marcó el inicio de un viaje profesional caracterizado por el aprendizaje continuo y la búsqueda de nuevos retos.

    La transición de Paula hacia el sector de la construcción no fue solo un cambio de industria, sino también una ampliación de su visión profesional. Su experiencia como proyectista eléctrico de subestaciones para el Metro de Madrid y posteriormente en una empresa instaladora eléctrica y de fontanería, reflejan su capacidad para adaptarse y crecer en diversos entornos.

    Esta versatilidad se convirtió en una base sólida para su rol actual en Alza, donde la innovación y la eficiencia son pilares fundamentales.

    Desde la teoría a la práctica, una historia de crecimiento y compromiso en el corazón del departamento técnico

    Paula describe su día a día en Alza como un mosaico de actividades y desafíos. Desde reuniones de formación y actualización de precios hasta visitas a obras y desarrollo de proyectos, su trabajo encapsula la esencia de lo que significa ser un técnico en el departamento técnico dentro del área de instalaciones.

    Este dinamismo no solo mantiene su rol interesante y desafiante, sino que también subraya la importancia de la adaptabilidad y la gestión eficiente del tiempo en un campo en constante evolución.

    Un mosaico de desafíos y aprendizaje

    El principal reto para Paula y su equipo radica en la optimización de procesos para cumplir con los plazos y expectativas de calidad, todo ello mientras se mantienen al día con las normativas y las innovaciones del sector.

    La polivalencia es, por tanto, no solo una habilidad deseable sino una necesidad, permitiendo a Paula enfrentarse a tareas tan variadas como el desarrollo de proyectos desde cero, la preparación de informes de acometidas o la supervisión de obras en diferentes etapas de ejecución.

    Crecimiento y comunidad: pilares de la experiencia en alza

    En casi dos años con Alza, Paula ha experimentado un crecimiento notable tanto a nivel profesional como personal. Este desarrollo se ha visto potenciado por la cultura de aprendizaje continuo y apoyo mutuo que caracteriza a la empresa.

    La oportunidad de aplicar conocimientos teóricos en escenarios reales, junto con la posibilidad de aprender de cada desafío, ha sido fundamental para su evolución dentro de la compañía.

    El ambiente laboral en Alza, descrito por Paula como una gran familia, juega un papel crucial en este proceso. La cercanía y el compañerismo dentro del departamento de instalaciones, especialmente en «La pecera», han fomentado un entorno de trabajo donde la confianza y el apoyo mutuo no son solo valores aspiracionales, sino realidades cotidianas.

    Esta dinámica no solo mejora la productividad y la satisfacción laboral, sino que también contribuye a la construcción de relaciones personales sólidas, extendiéndose más allá del entorno de trabajo a través de actividades recreativas y celebraciones.

    Innovación y pasión: la huella de Paula en Alza

    La historia de Paula García Santamaría en Alza es un testimonio de cómo la pasión por el trabajo, el compromiso con el aprendizaje continuo y la colaboración pueden generar un impacto significativo tanto en los proyectos como en el equipo.

    Su trayectoria desde los fundamentos de la ingeniería electrónica hasta el corazón del área de instalaciones del departamento técnico ilustra no solo un viaje profesional impresionante, sino también la evolución de una profesional dedicada y versátil, cuyo trabajo diario contribuye de manera esencial a la misión y los valores de Alza.

    Al explorar el día a día de Paula, nos sumergimos en una historia de innovación, desafíos superados y crecimiento compartido, elementos que definen la esencia de Alza.

    Su experiencia remarca la importancia de la adaptabilidad, la colaboración y la búsqueda constante de mejora, principios que impulsan a Alza hacia el futuro.

    Paula no solo representa el talento y la dedicación dentro de la empresa, sino que también es un faro de inspiración para aquellos que buscan dejar su marca en el mundo de las instalaciones mecánicas y eléctricas, demostrando que con pasión y esfuerzo, los límites del crecimiento y la innovación son prácticamente infinitos.

  • Sinergia y estrategia: forjando la cohesión y comunicación en nuestro equipo de liderazgo

    En un mundo empresarial en constante cambio y crecimiento, la comunicación y liderazgo efectivo son más que esenciales: son vitales. En Alza Obras y Servicios, entendemos esta necesidad y respondemos con una solución innovadora: nuestro Equipo de Liderazgo.

    El equipo de liderazgo no es solo un grupo dentro de la empresa; es un faro que guía y un puente que conecta. Este equipo único actúa como un canal vital de comunicación entre la dirección y el resto de la plantilla, asegurando que todos estén al tanto de las estrategias y objetivos corporativos.

    Pero su rol no se detiene ahí. El equipo también es un motor de innovación y mejora continua. A través de su visión global y multidisciplinar, detectan áreas de mejora y diseñan procesos para optimizar el funcionamiento de la empresa. Su metodología es proactiva y colaborativa, realizando reuniones periódicas donde se gestan ideas y propuestas para lograr objetivos compartidos.

    Gracias a este enfoque, Alza Obras y Servicios no funciona en silos; operamos como una unidad cohesionada, con todos los departamentos alineados hacia metas comunes. Además, fomentamos una cultura de inclusión y participación: cualquier empleado puede acercarse al equipo de liderazgo para proponer mejoras o expresar preocupaciones.

    En resumen, el equipo de liderazgo es más que un grupo de personas; es un catalizador de cambio, un facilitador de comunicación y un símbolo de nuestra dedicación a la excelencia y la mejora continua.

  • ALZA: construyendo sinergia a través de la colaboración

    En el ámbito de la construcción, el triunfo de nuestros proyectos en ALZA proviene de una colaboración integral y activa. Esta colaboración abarca no solo a nuestros clientes, incluyendo promotores y gestores, sino que también se extiende a nuestros indispensables colaboradores, como proveedores y subcontratistas, todos trabajando en perfecta armonía con nuestro equipo experto en construcción. En ALZA, estamos convencidos de que esta sinergia es el pilar fundamental para lograr nuestros objetivos y superar las expectativas del mercado.

    Una sinfonía de expertise extendida.

    En la construcción, cada proyecto es como dirigir una orquesta donde cada instrumento, constructora, clientes y colaboradores, debe entrar a su debido tiempo para alcanzar el equilibrio del conjunto. Nuestros colaboradores, con sus habilidades, conocimientos y recursos, son fundamentales en este proceso. Con su experiencia en áreas como mercado, financiación y análisis de tendencias, complementan nuestra expertise en planificación, ejecución y gestión de obras.

    Comunicación y confianza en toda la cadena.

    La base de nuestro éxito radica en la comunicación y confianza no solo con nuestros clientes sino también con cada uno de nuestros colaboradores. Trabajamos mano a mano con ellos para garantizar que cada proyecto refleje la más alta calidad, cumpliendo con los plazos y presupuestos. Esta colaboración cercana es clave para superar desafíos y encontrar en conjunto, soluciones innovadoras.

    Innovación y crecimiento grupal.

    Nuestros colaboradores nos aportan perspectivas frescas y nos impulsan a innovar. A cambio, compartimos nuestra experiencia técnica y capacidad para transformar visiones en realidades tangibles. Esta sinergia promueve el éxito de los proyectos y fomenta nuestro crecimiento mutuo.

    Responsabilidad y sostenibilidad: un compromiso compartido.

    En ALZA, aspiramos a construir no solo edificios sino también un futuro sostenible. Nuestros colaboradores y clientes comparten esta visión, enfocándose en la sostenibilidad y la responsabilidad social. Juntos, nos comprometemos en proyectos que son rentables y, a la vez, benefician a la comunidad y respetan el medio ambiente.

    La colaboración en ALZA no es solo un aspecto de nuestro negocio; es la esencia de nuestra identidad y nuestro diferenciador en el mercado. La integración de proveedores, subcontratistas, promotores y gestores es lo que nos permite alcanzar nuevas alturas y asegurar que cada proyecto sea un reflejo de excelencia, innovación y compromiso con un futuro más sostenible.

  • Nuestro día a día en Alza: Cristina de Nicolás

    En nuestro viaje continuo por los distintos departamentos de ALZA, este mes ponemos el foco en el departamento de postventas. Nos sumergimos en la rutina diaria de Cristina de Nicolás, quien lidera esta sección vital dentro de la empresa. En esta nueva edición del Día a Día en ALZA, conoceremos más a fondo cuál es su labor y cuál es su impresión sobre el trabajo que ejerce dentro de la compañía. Cristina de Nicolás, ha recorrido un gran camino profesional. Con formación en Arquitectura Técnica, su carrera ha evolucionado desde prácticas en Ghesa, pasando tres años en Avintia hasta su papel actual en ALZA Obras y Servicios, donde ha establecido y dirigido el departamento de postventa desde mayo de 2015. En ALZA, Cristina enfrenta retos diarios, equilibrando la improvisación con una gestión efectiva. Su responsabilidad abarca desde atender a los propietarios e inspeccionar las promociones antes de su entrega, hasta coordinar las reparaciones y supervisar el equipo de postventa. Con un equipo diverso de técnicos, administrativos y oficiales, Cristina garantiza la calidad y eficiencia del servicio. Lo que más valora de su trabajo es la variedad y el aprendizaje constante, disfrutando la interacción con un amplio espectro de personas. Este dinamismo refleja el ambiente laboral en ALZA, descrito por Cristina como cercano y colaborativo, fomentando un clima de trabajo ameno y productivo. Desde su incorporación a ALZA, Cristina ha experimentado una adaptación fluida, destacando la apertura de la empresa hacia nuevas ideas y procedimientos. Considera que su departamento juega un rol crucial en la empresa, no solo completando trabajos sino también mejorando la imagen corporativa a través de la interacción directa con los usuarios finales. Las visitas de cortesía postventa, un aspecto distintivo del enfoque de ALZA, han tenido un impacto positivo en la marca. Estas visitas, que incluyen la presentación de las viviendas a los futuros propietarios y detalles personales, han generado comentarios favorables en redes sociales, reforzando la reputación positiva de la empresa. Cristina de Nicolás demuestra ser una líder innovadora y comprometida en ALZA, impulsando el departamento de postventa hacia nuevos horizontes de éxito y satisfacción del cliente. Su historia es un testimonio del crecimiento profesional y la dedicación al servicio excepcional en el sector de la construcción. Desde aquí le agradecemos a Cristina que comparta con nosotros su experiencia en su día a día y os invitamos a seguir atentos a nuestro blog para conocer la labor de otros departamentos dentro de ALZA.

  • ALZA avanza transformando el talento en maestría

    En el dinámico entorno empresarial actual, la formación continua se ha convertido en un pilar fundamental para las empresas que buscan mantenerse competitivas y adaptativas. La constante actualización de habilidades y conocimientos no solo potencia la productividad, sino que también fomenta la innovación y la satisfacción laboral. En este contexto, ALZA, destacada empresa constructora, ha reconocido la importancia de invertir en el desarrollo continuo de sus empleados, estableciendo un plan de formación integral que no solo cumple con las regulaciones vigentes, sino que también apunta hacia la excelencia en cada área de su negocio.

    En un esfuerzo por maximizar el potencial y fomentar el crecimiento integral de sus empleados, ALZA, ha implementado un innovador sistema de formación. Este sistema se distingue por su estructura organizada en cuatro bloques fundamentales, cada uno enfocado en un aspecto clave del desarrollo profesional y personal. Esta división estratégica no solo asegura una cobertura completa de las necesidades formativas de su equipo, sino que también refleja el compromiso de Alza con una formación holística y de calidad.

    Primer bloque: priorizando la seguridad con la formación en riesgos laborales.

    En un sector que entraña grandes riesgos laborales, ALZA ha colocado la seguridad y el bienestar de sus empleados en el primer nivel de prioridad. Por ello, el primer bloque de su programa formativo se enfoca en la prevención de riesgos laborales, incluyendo formación obligatoria y sesiones de sensibilización. Especialmente relevante para sus Jefes de Obra y Jefes de Grupo, este bloque busca garantizar un entorno de trabajo seguro y consciente.

    Segundo bloque: reconociendo la importancia del conocimiento técnico en la construcción.

    En un sector tan dinámico y exigente como la construcción, el dominio del conocimiento técnico se presenta no solo como una necesidad, sino como un diferenciador clave para el éxito y la innovación. Alza, consciente de esta realidad, ha integrado de manera prioritaria en su programa formativo un enfoque sólido en el desarrollo de competencias técnicas. Cada departamento dentro de la empresa recibe formación específica para ampliar sus conocimientos técnicos. Herramientas como ERP (control de costes, compras y producción), formación en ciberseguridad para su personal informático o el dominio de Project para la planificación de obras, son algunos ejemplos de formación en competencias técnicas que han implementado en su día a día.

    Tercer bloque: optimizando la integración y la conexión interdepartamental.

    El tercer bloque de su plan formativo está orientado a familiarizar a las nuevas incorporaciones con los procedimientos internos y la organización de ALZA. Este segmento es vital para integrar eficazmente a los nuevos miembros en la cultura de la empresa, pero también para ayudar a los empleados en general a entender mejor la estructura y el funcionamiento interno de ALZA. Acciones de teambuilding y dinámicas de grupo son primordiales para garantizar un buen ambiente laboral y un equipo consciente de las funciones que cada departamento tiene dentro de la empresa.

    Cuarto bloque: forjando líderes integrales.

    El último bloque de su plan formativo se centra en el desarrollo de habilidades blandas. ALZA comprende que un liderazgo efectivo requiere más que una buena gestión técnica, por lo que ofrece formación en habilidades necesarias en cualquier líder: acciones de desarrollo de la comunicación efectiva, la escucha activa y la importancia del trabajo en equipo, son algunos de los aspectos en los que forma a sus empleados para ser líderes integrales y efectivos.

    Consolidando su futuro.

    Anualmente, ALZA invierte cerca de 3.000 horas en formación, con itinerarios formativos personalizados que combinan estos cuatro bloques.

    Mientras que las formaciones de procedimientos/organización son impartidas por formadores internos, para las demás áreas se seleccionan formadores externos y empresas de consultoría en desarrollo organizacional o empresas de formación y dinamización corporativa. Esta estrategia les permite ofrecer una educación de alta calidad, adaptada a las necesidades específicas de la empresa y sus empleados.

    Este enfoque holístico no solo busca cumplir con los estándares del sector, sino también superarlos, asegurando que cada miembro del equipo esté equipado con las habilidades y conocimientos necesarios para prosperar en un mundo en constante cambio. Así, ALZA se establece no solo como un líder en el sector de la construcción, sino también como un innovador en el desarrollo de talento.